lunes, 15 de abril de 2013

Capítulo 12


Narra Alex.
Abie, Nicole y yo ya estábamos preparadas para la llegada de nuestros padres y hermanos. Abie estaba sentada en el sofá, viendo Bob Esponja, Nicole con el móvil mensajeándose con Lou y yo recogiendo algunas cosas que teníamos por allí. A los cinco minutos el timbre sonó. Nos miramos las tres, y empezamos a correr hacia la puerta. Abrí yo la puerta y ahí estaban. Mi padre, mi madre, Nick, los padres de Abie, los de Nicole y su hermana Carlotta.
-¡Hija! -Gritaron nuestros padres a la vez. Me fundí en un abrazo con mis padres, recibiendo besos de mi padre y Marie. Miré a las chicas, y ellas estaban en la misma posición que yo. Me giré y me encontré con mi precioso hermanastro.
-Patito. -Me dijo él. Me solía llamar así. Tenía la manía desde que lo conocí. -Te he hechado de menos. -Lo cogí en brazos y empezamos a dar vueltas.
-¿Qué tal está el niñito más mono de todo el mundo? -Le pregunté dándole un suave toque en la nariz.
-Mu ben. -Dijo él, con su habitual sonrisita.
-Bueno chicas, os presento a mis padres, Daniel y Marie, y a mi hermanito, Nicholas, pero llamadle Nick. -Hice una pausa. -Nick, estas son Abie y Nicole, mis nuevas amigas. -Le dije señalándolas. Las chicas le dieron un beso a Nick y Nicole cogió a su hermana en brazos.
-Carlotta, estas son Alex y Abie. Chicas, esta es mi hermana Carlotta, y bueno, esta es mi madre Rita. -Dijo Nicole.
-Y ahora me toca a mí. -Se emocionó Abie. Todos reímos por su ímpetu. -Chicas, estes son mis padres. Papá, mamá, estas son Nicole y Alex. Y a sus padres ya los conoceréis, supongo.
-Sí, estuvimos hablando en el hotel antes de venir. Llegamos ayer a la noche. -Dijo el padre de Abie.
 -Lex, Lex. Me he hecho amigo de Lotta. -Me dijo mi hermano.
-¿Sí? Que bien. -Le dije besándole la frente.
-Mira que a lo mejor somos cuñadas de mayores. -Me susurró Nicole a la oreja, a lo que yo solté una carcajada.
-Bueno, pues os enseñamos la casa y luego si os apetece hablamos un poco en el sofá. -Propuso Abie. Todos asentimos.
Les enseñamos la casa, a lo que quedaron sorprendidos por lo recogida que estaba, ya que entre las tres podíamos ser muy desordenadas. Nick y Carlotta se quedaron en la habitación de Nicole jugando con sus peluches, que eran muchos, mientras nuestros padres y nosotras nos fuimos al salón. Estuvimos hablando un poco de todo y al mismo tiempo de nada. Le contamos el problema que tuvimos con los arreglos de la casa, algunas de nuestras salidas por Londres, pero no le contamos lo de los chicos.
-Una cosa, chicas. Nosotros ya hemos estado hablando de este tema. -Empezó a hablar mi padre.
-Y como no nos decís nada, vemos que os lo tenemos que decir nosotros. -Continuó el padre de Abie.
-¿Qué pasa? -Pregunté, nerviosa.
-¿Por qué salís las tres en la revista Cosmopolitan como posibles novias de One Direction? -Preguntó mi padre. Las tres nos miramos nerviosas.
-Ya sabéis la prensa, exagera todo. Solo salimos un par de veces por Londres con ellos, pero nada más. Somos amigos. -Dijo Nicole aparentando estar lo más tranquila posible.
-¿No son los de tus pósters? -Preguntó la madre de Abie. Esta asintió.
-Tenías que haberla visto cuando los vimos por primera vez. -Le dije bromeando a los padres de Abie. Estos rieron. Estuvimos hablando un poco más de los chicos y de cómo los conocimos y cómo nos llevamos con ellos, exceptuando lo de nuestras relaciones con ellos. -¿Queréis algo de beber? -Pregunté.
-No gracias, cielo. -Me contestaron los padres de Abie.
-A mí un café con leche, pequeña. -Me dijo mi padre.
-A mí un café solo. -Contestó Rita. Asentí y me dirigí a la cocina. Empecé a preparar los cafés cuando la voz de mi madre sonó detrás mía.
-Cariño, vengo a ayudarte.
-No, no vienes a ayudarme, vienes a interrogarme. Te conozco Marie. -Le saqué la lengua.
-Bueno, me has pillado. Es que hija, aún no me creo que no tengas nada con el chico ese, el que me dijiste. Te brillaban los ojos cuando hablaste de él.
-¿Qué? ¡No! -Dije intentando parecer ofendida, pero se me escapó una risa de tonta al recordar esas palabras que me dijo ayer.
-Ya, ya. Lo que tú digas. Te estaré espiando. Anda, y ahora llevemos los cafés. -Asentí y con una bandeja los llevamos al salón.

(***)

Ya era la una cuando sonó el timbre. Me ofrecí yo a abrir y corrí hasta la puerta. Pero me sorprendí de verlos allí.
-¡Hola Lex! -Me dijo Harry con una sonrisa de niño pequeño. Reí por su efusividad.
-¡Hola chicos! ¿Y Niall y Zayn? A Zayn hace ya tiempo que no lo veo.
-Se ha ido a Bradford unos días, él y Perrie lo han dejado y bueno, necesitaba desconectar. -Me explicó Liam. -Y Niall ha quedado con Olive, una amiga suya de Mullingar. -Asentí.
-Bueno, pues pasad, y ya de paso os presentamos a nuestros padres.
-Oh, mierda, nos habíamos olvidado. -Dijo Louis nervioso.
-Venga Lou, la madre de Nicole no come. -Le piqué. Me sacó la lengua. Al final pasaron dentro y al llegar al salón, los padres nos miraron extrañados. -Estes son Liam, Louis y Harry. -Les presenté señalándolos. -Chicos, estes son mis padres, ellos los padres de Abie y ella la madre de Nicole. -Dije.
-Encantado. -Dijeron los tres a la vez.
-¡Hola chicos! -Dijeron Abie y Nicole. Le dieron un abrazo a cada uno y se acomodaron en el sofá.
-Bueno, voy a hacer la comida. -Dije. -¿Queréis quedaros a comer, chicos?
-Si no molestamos, vale. -Dijo Liam. Ay, siempre tan caballero él.
-Pues claro que no molestáis, idiotas. -Contestó Abie.
-Abie, no digas palabrotas. -Le regañó su madre. Esta puso los ojos en blanco y resopló. Reímos.
-Bueno, pues preparaé algo típico aquí. Fish and chips. -Dije poniendo acento pijo. Me levanté y salí de la cocina. Empecé a sacar los ingredientes de la nevera y los armarios, cuando sentí unas manos posarse en mi cintura.

Narra Harry.
Al entrar en la cocina, con la excusa de ayudar a Lex con la comida, me la encontré sacando las cosas necesarias para preparar la comida. Me acerqué a ella por detrás y le rodeé la cintura con mis brazos.
-Estoy haciendo un esfuerzo muy grande por no perder la apuesta. -Susurré en su oído. Noté como se le erizaba la piel, a lo que sonreí.
-Te dije que vas a perder, y voy a ganar una cena romántica de lujo. -Se giró, quedando cara a cara.
-No, porque yo voy a ganar una sirvienta durante todo un día. Y vas hacer TODO lo que yo quiera. -Dije remarcando la palabra "todo". Puse una sonrisa pícara, a lo que ella me respondió con un golpe en el pecho.
-No seas guarro. -Me reprochó.
-¿Y si... perdemos la apuesta los dos a la vez? -Le dije.  -Ya sabes, los dos nos besamos a la vez. -Susurré casi sobre sus labios. Iba a terminar con la distancia cuando una voz nos interrumpió.
-Lo sabía. -Nos giramos de golpe hacia la entrada de la cocina y vimos a su madre con los brazos cruzados pero con una grande sonrisa en su cara. -Sabía que alguno de los chicos esos estaba contigo... -Dijo más para sí misma que como si hablase con nosotros.
-Marie, yo... No te lo dije porque... Lo manteníamos en secreto. Y empezamos a salir ayer. -Explicó Lex.
-Cielo, no pasa nada. Y tranquila que tu padre no se enterará. ¿Los demás lo saben?
-No. -Contestó.
-Bueno, pues es vuestro problema si no se lo queréis decir. Pero mirad que a lo mejor se enfadan. -Nos reprochó Marie.
-Lo sé, lo sé. Pero a Harry no le heches la culpa, fui yo la que lo quise mantener en secreto un poco. Y luego ya se convirtió en una apuesta. -Me miró sonriendo.
-Ay, estos adolescentes. Nunca cambiaréis. -Dijo Marie saliendo de la cocina. -No os entretengáis y haced ya la comida.
-¿Te ha comido la lengua el gato? -Me dijo Lex.
-¿Qué? ¿Yo? No, ¿por?
-No has dicho nada mientras estaba mi madrastra.
-Es que me daba vergüenza. -Admití.
-Ayy, que adorable me eres. -Cogió mi cara entre sus manos y me dió un pequeño beso.
-¡JÁ! He ganado, he ganado, he ganado. Me has besado, me has bes-Me interrumpió.
-¿Qué? ¡No! Pero si has dicho antes que así perdíamos los dos la apuesta.
-Pero me has besado tú por sorpresa, jé. -Le besé la nariz y me puse a bailar haciendo el tonto. -¡He ganado, he ganado, me has besado, me has besado, he ganado, he ganado...! -Canturreaba dando saltitos por la cocina.
-Eres un tramposo Harry Edward Styles.
-Mr. Sexy para usted, señorita. -Dije mientras la cogía por la cintura y la acercaba a mí. -Un día de estos venga a mi casa, soy su jefe y tiene que ser mi doncella.
-No vale abusar de mí, señor Sexy. -Dijo siguiéndome el juego.
-Eso no viene escrito en ningún lado.
-Cállate y cocinemos, tramposo.
-Pero soy un sexy tramposo.
-Lo que tú digas. -Me sacó la lengua.
Estuvimos preparando la comida mientras hablábamos y reíamos. Cuando acabamos, Abie, Nicole, Louis y Liam pusieron la mesa, mientras los padres de ellas hablaban en el salón. Llamamos a todos a la mesa, y Abie se sentó mandando la mesa. A su lado estaba Liam, seguido de los padres de Abie y después la madre de Nicole. Presidiendo la mesa en frente de Abie estaba Nicole, a su lado Louis y a su lado yo, con Lex a mi izquierda y sus padres después. Dos niños pequeños bajaron corriendo del piso de arriba, resultó que la niña, Carlotta, era la hermana de Nicole y el niño, Nicholas, el hermano de Lex. Carlotta se sentó encima de Nicole, la cual compartió su comida con ella. Louis le hacía bromas y jugaba con la niña. Nick, se sentó encima mía. Según Lex, le caí bien, y eso me tranquilizaba. Marie y Daniel me miraban sonriendo. Bien, por lo menos he empezado con buen pié en la relación con sus padres y su hermano. Jugaba con Nick, el cual le tiraba del pelo a su hermana, a lo que yo reía.
Después de comer recogimos la mesa con ayuda de todos menos los dos pequeños, que se quedaron jugando en el sofá. Al acabar de recoger todo y lavar los platos entre Louis, Liam y yo, nos sentamos todos en el sofá, charlando un poco. Estuvimos hablando sobre la banda y también de la vida de las chicas en sus respectivas ciudades de origen. Y así pasó la tarde, entre risas y charlas junto a tres chicas maravillosas, sus padres y sus hermanos.

Narra Nicole.
Pasaron los tres días que nuestra familia estaba con nosotras en seguida. A nuestros padres, les habían caído muy bien los chicos. Eso me tranquilizaba, la verdad, porque uno de ellos era mi novio. Y respecto a la cena con mi chico zanahoria, todo fue perfecto. Absolutamente perfecto. Una cena en un restaurante italiano en Piccadilly Circus llamado Bella Italia. Fue precioso, la verdad. 
FLASHBACK
-¿Te lo estás pasando bien? -Preguntó Louis cuando ya estábamos por el postre.
-Genial, enserio. -Le sonreí.
-Bueno... Ya sabes lo que te voy a decir, pero bueno... Allá voy... -Suspiró mientras se rascaba la nuca nervioso. Sonreí ampliamente, mientras me reía por lo nervioso que estaba. -Y no te rías, que lo empeoras. -Dijo soltando una carcajada.
-Vaale. Venga, suéltalo C.S.I. Miami zanahorio. -En ese momento, se levantó de la silla, arrodillándose a mi lado, y cogiéndome la mano. Tal cual  en las películas como una propuesta de matrimonio. -Lou, cualquiera diría que solo me quieres pedir salir. -Dije riendo. Él sonrió, y después de aclarar su garganta, prosiguió.
-Tú, Nicole Espoletto, ¿querría ser mi chica zanahoria?
-Uhm... Déjame pensarlo. -Dije seria. Enseguida se le borró la sonrisa de la cara, y sin poder evitarlo, solté una gran carcajada. -Claro que sí, idiota. Es que te lo crees todo. -Volvió a sonreír, cogiendo mi cara con sus manos y regalándome un tierno beso, al cual yo correspondí encantada.
FIN FLASHBACK.
Sonreí al recordar eso. Mi madre y mi hermana, y los padres de las chicas, llegarían en cinco minutos, para que en tres coches fuésemos al aeropuerto. Todos dirección Heathrow, pero terminales diferentes. Louis nos llevaba a mi madre, mi hermana y a mí, Liam a Abie y sus padres y Harry a Alex, sus padres y su hermano. Zayn y Niall ya habían conocido también a nuestros padres, y mi hermana, la cual su favorito es Niall, le hizo mucha ilusión conocerle. Interrumpiendo mis pensamientos sonó el timbre. Abie y Alex aún estaban en sus habitaciones vistiéndose, por lo que me levanté yo a abrir.
-Hola cielo. -Dijo mi madre mientras me daba un beso en la frente.
-Hola mamá. Hola enana. -Cogí a caballito a mi hermana, cuando vi que Nick venía desde el fondo de la calle corriendo. Corrí hacia él con mi hermana aún encima mío y al llegar a su lado lo cogí en brazos, volviendo a correr esta vez a la habitación de Alex. Subí las escaleras corriendo bajo las miradas divertidas de los padres de Abie, Alex y mi madre. Peté en la habitación antes de entrar.
-¿Nicole, que quieres? -Contestó riendo aún sin abrir la puerta.
-No soy Nicole, soy tu novio Harry. -Dije con voz ronca, mientras los dos enanos se reían levemente.
-¿Qué? -Dijo abriendo la puerta. -¡Alex! -Dijo al ver a su hermano. -Hola Espoletto Junior. -Le dijo a mi hermana mientras le daba un toque en la nariz. Esta rio junto con Nick.
Bajamos abajo, donde ya estaban Abie con nuestros padres. Volvieron a timbrar, pero esta vez serían los chicos. Nick y Carlotta corrieron hacia la puerta, mientras Alex y yo los seguíamos por detrás. Abrieron la puerta, asomándose por ella mi chico zanahoria y Harry y Liam. Nick saltó literalmente a los brazos de Louis y Carlotta lo imitó. Nos empezamos a reír a carcajadas por la cara que puso Harry de decepción.
-¡Louuis! -Decían Lotta y Nick.
-Adoro a estos dos. -Decía Lou. -¿A mí nadie me quiere? -Dijo Harry mirándome a mí y a Alex intermitentemente.
-Yo. -Dijo Nick agarrado a su pierna, una escena bastante tierna, la verdad.
-Abie, ¿tú no tienes hermanos que me abracen? -Chilló Liam desde la puerta.
-A ti te doy yo abracitos. -Dijo su novia abrazándole.
(***)
Me despedí de los padres de las chicas y de Nick, los cuales iban a otras terminales. Yo me dirigí junto a Louis a la terminal 8, con la dirección "Milán, Italia". Facturamos la única maleta que traía mi madre para la ropa de los tres días de Carlotta y ella y fuimos a la zona de embarque. Faltaba una hora para el embarque, pero aun así Louis y yo nos despedimos ya, ya que Lou me tenía preparado una de sus "cosas", como me dijo él.
-Os echaré mucho, mucho de menos. –Le dije a Lotta mientras la abrazaba.
-Y yo a ti también. –Dijo dándome un beso en la mejilla.
-Te quiero mamá. –La abracé y ella me dio un beso en la frente. –En navidades ya voy a Milán yo, que tengo ganas de ver a la abuela.
-Y que venga también Louis. –Le guiñó un ojo a este, el cual se había quedado de piedra al escuchar la proposición de mi madre.
-Pero Louis no tiene por qué venir, mamá. –Dije nerviosa.
-Ay hija… ¿Crees que soy tonta?
-¿Qué? –Pregunté incrédula.
-Sé leer revistas. Milán no es una caverna a la que no llegue información. Y menos aquí en Londres, que ayer en un quiosco vi una revista en la que salíais Louis y tú en primer plano saliendo de un restaurante a la noche. –Zas, en toda la boca.
-Oh. –Logré decir.

Narra Louis. 
-Sé leer revistas. Milán no es una caverna a la que no llegue información. Y menos aquí en Londres, que ayer en un quiosco vi una revista en la que salíais Louis y tú en primer plano saliendo de un restaurante a la noche. –Uch.
-Oh. –Dijo Nicole a los diez segundos.
-Cuídala Louis. –Me dijo su madre mientras me abrazaba.
-Con toda mi alma. –Le contesté sonriendo.
-Quiero que vengas por Navidad a mi casa. Te tengo que enseñar todos los peluches que tengo en mi habitación. ¡Tengo una zanahoria! –Me dijo Lotta emocionada.
-¡Pues entonces tendré que ir a verla! –Le contesté sonriendo.
-Te echaré mucho de menos Louis. –Me dijo abrazándome.
-Y yo a ti Lotta. Tienes que conocer a mis hermanas, seguro que te llevas bien con ellas. –Dije sonriéndole. –Nicole, la próxima vez que vengan a Londres, secuestro a tu hermana y me la llevo a Doncaster.
-Por mí ningún problema. –Dijo sonriendo.
Nicole le dio un último abrazo a su madre y a su hermana y nos fuimos del aeropuerto. Quería pasar un día entero junto a Nicole, ya que en tres días empezaría los cursos de fotografía y nosotros con la preparación de la gira.

Narra Abie.
Después de despedirme de la familia de Alex y Nicole, acompañé a mis padres a la terminal dieciséis, dirección Seattle.
-Os echaré mucho de menos. –Les dije a mis padres abrazándoles. Su avión saldría ahora, en unos diez minutos, por lo que tenían que embarcar ya.
-Y nosotros a ti pequeña. –Contestó mi madre.
-En navidades ya nos volvemos a ver. ¿Vendrás a Seattle, no? –Preguntó mi padre.
-No lo sé. Sino, podréis venir vosotros a Londres.
-Uhm, no sé Abigail. Bueno, eso ya lo decidiremos más adelante. Pórtate bien pequeña, y ten cuidado. –Me abrazó de nuevo mi padre, para luego acercarse a Liam. –Me has caído bien, muchacho. Cuida a mi pequeña, aunque se haga la dura, es muy frágil. –Le dijo dándole un golpe en el hombro. Hice como que no escuchaba, mientras me despedía de mi madre.
-Tranquilo señor Dawson, la cuidaré como un tesoro. –Respondió Liam sonriendo. Le miré y sonreí.
-Sed buenos, y usad protección. –Dijo mi madre guiñándonos un ojo a los dos, mientras cogían las maletas y se iban hacia el avión.
-¡Mamá! –Protesté, incrédula. Liam se reía. –Y aún por encima el otro se ríe. –Dije cruzándome de brazos, mientras me hacía la indignada.
-No te enfades tonta, es solo que me hizo gracia. –Dijo cogiéndome de la cintura.
-Ay… Bueno, vale. Es que si te pones así de mimoso nadie te puede no perdonar. –Dije sacándole la lengua.

Narra Liam
-Ay… Bueno, vale. Es que si te pones así de mimoso nadie te puede no perdonar. –Me sacó la lengua, a lo que yo reí.
-Y ahora vamos, que tengo una sorpresa para ti. En cinco días empiezas las clases y yo los preparatorios de la gira y no tendremos mucho tiempo para nosotros solos. –Dije cogiéndola de la mano y arrastrándola hacia mi coche.
-¿A dónde vamos? –Preguntó ya en el coche.
-Sorpresa.
-No me gustan las sorpresas.
-Te aguantas.
-Malo. –Dijo con voz de niño pequeño, cruzándose de brazos.
-Eres adorable.
-Yo no soy adorable, yo soy sexy. –Reí. -¿Qué?
-Nada, tonta. Bueno, ahora vamos un momento a mi apartamento y cogemos unas cosas y luego ya verás, chica sexy. –Le saqué la lengua.
-Idiota. –Me dijo mientras me enseñaba la lengua.

Narra Alex.
Me despedí de la familia de Abie y Nicole y junto a Harry, acompañé a mis padres y a mi hermano a la terminal, dirección Dallas, Texas.
-Te echaré mucho de menos, enano. –Le dije a Nick mientras lo abrazaba.
-Y yo a ti patito. –Me hizo gracia cómo me llamó, y lo abracé más fuerte.
-No te portes mal en casa, y haz todo lo que te digan mamá y papá, ¿vale? –Asintió. –Y nos vemos en navidades. –Le di un último beso para despedirme de mis padres.
-Te quiero, pequeña. Ten mucho cuidado en Londres, hay mucha gente peligrosa. –Me dijo mi padre, con cara de preocupación.
-Tranquilo Daniel, aquí estará en buenas manos. –Dijo mi madrastra mirando a Harry con una sonrisa.
-¿Tengo que sospechar algo? –Dijo mirando a Harry y a mí intermitentemente.
-Nada. En navidades nos vemos. –Traté de cambiar de tema.
-Sí, ¿vas a venir a Texas? –Preguntó Marie.
-No lo sé, podríais venir aquí, de nuevo. –Sugerí. Harry y yo habíamos hablado de eso, y si las cosas seguían igual que ahora, teníamos planeado pasar la nochebuena con mis padres y fin de año con la familia de Harry.
-Bueno, ya hablaremos. –Dijo mi padre.

Narra Harry.
-Bueno, ya hablaremos. –Dijo Daniel, que le dio un último abrazo a su hija. Marie se acercó a mí para despedirse.
-Cuídala Harry. –Me abrazó. –Ella te quiere, se le nota. Nunca la he visto tan feliz como la veo cuando estás a su lado desde la muerte de su madre. –Dijo, a lo que yo sonreí.
-Tranquila, la cuidaré muchísimo. La quiero, y si le pasase algo, moriría. –Me sonrió y se volvió para despedirse de su hija. Vi a Daniel acercarse.
-Protege a mi pequeña, Harry. Te lo pido por favor.
-Lo haré. –Le sonreí. Vi que detrás de él aparecía Nick, corriendo hacia mí.
-Adiós Harry. –Dijo él abrazándome.
-Adiós enano. No te portes mal, que me dijo tu hermana que eres un terremoto.
-No le hagas caso a patito.
-¿Patito? –Reí.
-Sí, patito es Alex. –Dijo serio.
-Ah. –Sonreí. –Pues espero verte en navidades, Nick. –Le di un beso y lo dejé en el suelo.
Con otra ronda de abrazos y después de despedirnos desde las ventanas del aeropuerto al avión donde iba la familia de Lex, nos encaminamos hacia mi coche.
-¿Qué te apetece hacer ahora? ¿Vamos a donde los chicos?
-Liam y Louis han raptado a sus respectivas novias. Creo que tenemos el día para nosotros solos.
-¿Y Niall y Zayn?
-Creo que no se darán cuenta de nuestra falta.
-Bueno, vale. Pues como no están las chicas, ¿qué te parece una ronda de pelis en mi apartamento?
-A solas, en tu apartamento. Una idea muy tentadora. Acepto. –Dije besándole la mejilla.



Hoooooola poteitos! ¡Perdón por tardar tanto en subir! Y ya sé que dije en el anterior capítulo que este cap. Iba a ser solo de una pareja, pero será en el siguiente J Los próximos siguientes serán de un chico cada uno (incluyendo a Niall y a Zayn, que los tengo olvidaicos a los dos xD) 
Bueno, una cosilla antes de irme! ¿Le podríais pasar mi fic a más gente? Es que sólo sé que leen la fic 8 personas :C Y bueno, si no la lee nadie, paso de seguirla :S 
Y también otra cosa, ¡votad en la encuesta que tengo en el blog por fis! Jajaja xD

Love you all! <3








jueves, 4 de abril de 2013

Capítulo 11.

Narra Nicole.

Ya llevábamos una hora y media de paseo por Camden Town. Aquello era realmente impreionante. Podías ir de cualquier manera que la gente no te juzgaba. Las casas, muy coloridas, rosas, azules, verdes, tenían un diseño personal, cadacual la adornaba con su estilo. Me estaba gustando mucho esa zona, por no decir que las tiendas eran muy originales, como ya había dicho con las casas, cada una tenía su estilo. Entramos en una tienda llamada "Vanilla", muy bonita. Con muchísimos vestidos de tonos rosa palo, fucsias, colores negros, marrones, rojos y blancos. Pero solo esos colores. Mientras los chicos nos esperaban en la puerta de los probadores, Abie y yo entramos en estos con cada una dos vestido. Abigail llevaba un vestido de palabra de honor, negro, con la falda con vuelo hasta el muslo, adornado en el escote con algunos brillantes, y otro blanco de manga larga, hasta la zona alta del muslo, hecho de seda, que se ajustaba a su figura. Mientras, yo, llevaba un vestido exacto al que ella llevaba de color blanco solo que yo lo cogí en color rojo carmín, y otro de color rosa palo, de sisas, ajustado en la zona del pecho y caía en vuelo hasta la zona alta del muslo, con un cancán blanco por debajo, que provocaba mucho volumen en la falda. Iba a entrar en los probadores cuando alguien me agarró por el brazo. Me giré, y ahí la vi. Pelo ondulado, ojos preciosos y una sonrisa siempre en su cara.

-¿Tú eres Nicole? -Asentí con la cabeza. -¿Me conoces?

-Por supuesto que sí. -Me temía lo peor. A lo mejor consideraba que le había robado a su chico, y se ponía a insultarme, pero no, ella no puede ser así.

-Encantada de conocerte. Espero que hagas feliz a mi Louis, bueno, a tu Lou. Me alegro mucho que encontrase a alguien que lo hace realmente feliz, como hice yo. -Me dió un abrazo, a lo que yo correspondí, un poco sorprendida al principio, pero luego me tranquilicé.

-Muchas gracias Eleanor. De verdad. ¿Algún día querrías salir a dar una vuelta conmigo? Ya sabes, de compras. Siempre me ha gustado como vistes. -Le sonreí, ella rió.

-Por supuesto, me encantaría. Te doy mi teléfono y un día vamos a Oxford Street juntas, y que se venga Boo Bear el loco de las compras con nosotras. -Nos reímos. Nos intercambiamos los teléfonos y después de despedirnos, me metí en el probador.

-¿Con quién hablabas? -Me preguntó Abie asomando su cabeza por mi vestidor.

-Con Eleanor.

-¿¡Con Eleanor Jane Calder!?

-Cállate idiota, no grites. Ya sé lo que piensas, si me insultó o algo, yo también lo pensaba, normal, pero no, de hecho hemos quedado para un día de estos ir de compras por Oxford Street.

-Ala, yo también quiero ir, morruda. -Puso morritos. -Anda, ponte ya el vestido, que así me ayudas a subir la cremallera del vestido, aunque creo que lo voy a dejar, el vestido negro no me gusta como me queda, y también es que es muy caro. -Asentí. Costaba 100 libras, y sí que le llegaba, pero no nos sobra el dinero, y tampoco necesitamos este vestido.

-Te comprendo. Pues yo me di abrochado este vestido, lo que pasa es que tú eres una inútil, querida. -Le eché la lengua. Recibí por su parte un suave golpe en el brazo. -Auch.

-Quejica.

-Inútil.

-Calla.

-No me ralles. -Reímos. Le abroché su vestido, el negro de palabra de honor, y ella me abrochó el mío, el de color rojo. Salimos a mirarnos a los espejos del pasillo. Donde nos dirigimos cada una a su atuendo para el "checking" como decía Alex.

-Me gusta, pero no es mi estilo, prefiero uno más clarito, y menos pomposo. -Dijo Abie. Y llevaba razón. Ella siempre solía llevar cosas de colores, pocas veces la veía con algo negro o de colores muy oscuros.

-A mí me pasa lo mismo, solo que yo lo quiero más pomposo. Y un color menos llamativo que el rojo. -Asintió, y volvimos dentro del probador. Salimos de los probadores a los diez minutos y nos miramos la una a la otra. Ella iba perfecta, ese vestido blanco le marcaba las curvas, y le daba un toque más adulto.

-Vas perfecta. Es perfectamente tu estilo. -Me dijo.

-Liam, mira a ver si no vienen Nicole y Abie, que así le pedimos el teléfono a estas señoritas tan guapas. -Dijo Lou mientras me pasaba el brazo por la cintura.

-Oiga señor, que no soy su novia, nada de roces. -Dije haciéndome la dura. -Hasta que uno que yo me sé me lo pida de una forma más romántica, no responderé a nada. -Dije riendo. Él resopló, lo que causó las risas de las risas de los demás. -Anda CSI Miami zanahorio, si ya sabes mi respuesta, pero hasta que no seas más romántico, yo paso. -Reí.

-¿CSI Miami Zanahorio? -Preguntaron Liam y Abie casi a la vez.

-Lleva gafas de CSI, y es un zanahorio, por eso lo llamo así. -Rieron.

-Bueno, yo me quito ya esto y me lo llevo. -Dijo con aires de superioridad Abie.

-¿Usted me quiere dar envidia? ¿Eh? ¿Es eso? Porque yo soy mucho más sexy que usted, señorita Inútil. -Dije levantando el pecho mientras me acercaba a ella.

-¿Yo? ¿Intentando darle envidia? ¿Usted? ¿Más sexy que yo? Imposible. -Me siguió ella el rollo.

-¿Se lo preguntamos a los jueces? -Dijimos a la vez y reímos. Nos giramos de golpe a Louis, Liam y Niall. -Decid quién es más sexy. -Dijimos serias, Abie mirando a Liam y a Niall intermitentemente y yo igual solo que en vez de a Liam, a Louis.

-Lo siento Abie, yo tengo que escoger a Nicole. -Dijo Louis.

-Así me gusta. -Le dije a Louis.

-Y yo lo siento Nicky, pero Abie es mi novia, y mi obligación de voto. -Reímos. Todos miramos a Niall.

-A ninguna. Dimito de jurado. -Dijo este levantando las manos. Todos reímos.

-Anda quejica, vamos a cambiarnos. -Me dijo Abie.

-Vale, inútil. -Le saqué la lengua y cada una nos metimos de nuevo en el vestidor.

Al salir, fuimos a pagar los vestidos, aunque al final, tras mucho insistir, ellos nos pagaron los vestidos. "Les hacía ilusión". Después, nos dirijimos a un McDonalds que había por allí cerca, para coger la comida y llevarla a casa de Larry Stylinson, ya que quedamos en que cenaríamos allí.

Narra Alex.

 -Lex, soy un completo gilipollas. Desde el momento en que te vi en la discoteca, bailando con Abie, digamos que me quedé petrificado. Cuando te conocí estaba nervioso, tengo que reconocerlo. Y la cena del día siguiente, lo del beso, perdóname, pero no estoy acostumbrado a que rechacen mis besos, y sí, para mí eras un rollo de una noche, pero cuando me rechazaste, me di cuenta de que no solo eras eso. En ese momento tuve claro, perfectamente claro, que te quería. Y eso me asustaba, ya que nunca había sentido eso hacia nadie. Tengo miedo Lex, miedo de que tú no me quieras como te quiero yo, y de que rompas mi corazón. En tu casa dije eso de ti a Louis porque me asusta reconocer que tú, Alexandra Fernández, has robado mi corazón con solo una mirada. -Me dijo Harry, mirándome a los ojos. -Pero ahora respóndeme a una pregunta, ¿tú sientes lo mismo por mí? -Dudé un momento de hacerlo, pero luego recordé las palabras de mi madre cuando tan solo tenía yo 12 años: "Algunas veces, Lex, hay que hacer las cosas sin pensarlo, ya que luego te puedes arrepentir de no hacer las cosas por una simple duda". Y ahí fue cuando acerqué mi cara a la de Harry, y cuando estaba a escasos milímetros de sus labios, ya respirábamos el mismo aire, y podía notar su aliento chocando contra el mío, le respondí.

-Claro que siento lo mismo por ti. Te quiero, Harry. -Y posé mis labios contra los suyos, empezando un tierno beso, mientras notaba su sonrisa sobre mis labios. Esta vez no era el beso de la cena, aquel beso que solo transmitía deseo, este beso transmitía amor, ternura y cariño. Tenía perfectamente claro que amaba a Harry Edward Styles Cox.

-Te quiero, Lex. -Dijo sobre mis labios, una vez acabado el beso. Nos volvimos a besar, pero esta vez menos tiempo.

-¿Qué hora es? -Pregunté.

-Las ocho y media. -Contestó después de mirar el reloj del móvil.

-¿Dónde están ellos? -Se encogió de hombros, a lo que yo reí.

-Me importa un pimiento, ¿me das otro besito, porfis? -Dijo con voz de niño pequeño, y poniendo cara de cachorrito. Le cogí la cara entre mis manos y volví a posar mis labios en los suyos. Parecían encajar a la perfección.



Narra Harry.

Y cogió mi cara entre sus manos para acercarse a mí y darme otro beso, de los cuales me estaba empezando a hacer adictivo. Me incorporé un poco en el sofá, para intensificar el beso. Ella agarró mi nuca y me tiró hacia atrás, haciendo que quedase encima mía sobre el sofá. Me miró y sonrió de lado.

-No me gusta que me controlen. -Dijo sobre mis labios. Reí y nos volvimos a besar.

-Lex, una cosa. -Dije entre beso y beso. Me miró incitándome a que siguiera. -¿Querrías... Ser mi chica? -Dije casi en susurro.

-Creo que ya ha quedado la respuesta, Harry. -Sonreí. -Pero una cosa... ¿Lo podemos mantener en secreto por un tiempo?

-La prensa ni se enterará, te lo prometo.

-Sí, bueno, pero no me refería a eso exactamente.

-¿Te refieres a los chicos y a Abie y Nicole? -Asintió. -Bueno, como quieras. -Le di un pequeño beso.

-Perdón pero... Es que prefiero esperar unos días. A parte de que mañana vienen mis padres. -Asentí. Y nos fundimos en otro tierno beso.

-Pero te apuesto a que no durarás ni un día sin besarme delante de ellos. -La piqué.

-¿Yo? Eso lo dirás por ti, Mr. Styles. -Me sacó la lengua.

-Pues aquí el Mr. Styles opina que serás tú la que me besarás primero.

-¿Apostamos?

-Lo que quieras.

-Si gano yo, y eres tú el que besa primero, tendrás que invitarme a una cena romántica, y si ganas tú, que no pasará, pues ahí ya decides lo que haré.

-Um... Suena tentador. Pues... Si gano yo, que es lo que va a pasar, tendrás que ser mi doncella durante un día. -Pareció dudar. -¿No era que ibas a ganar tú? -Entonces su rostro me miró frunciendo el ceño, pero con una sonrisa, y negó efusivamente con la cabeza. Nos volvimos a besar, intensificando más el beso poco a poco, pero el sonido le la puerta abrirse, provocó que Lex y yo nos separáramos bruscamente.

-¿Harry? ¿Estás en casa? -Gritó Louis desde la puerta.

-Sí. -Dije recolocando un poco mi pelo.

-¿Alex? ¿No estabas con John? -Preguntaron Abie y Nicole. Louis me miró levantando una ceja, yo me encogí de hombros.

-Bueno... Eso... Os llamé antes, a cada uno de vosotros, y nadie me cogió el móvil, y estaba en serios problemas. -Sonrió triste. -Y de no ser por Harry, ahora estaría muerta de frío buscando el camino a casa.

-¿Qué? ¿Qué pasó? -Preguntaron todos a la vez. Lex les empezó a contar todo lo que pasó a la tarde, cuando llegó junto a ese tal John que había sido muy caballero al principio, hasta cuando la fui a buscar y llegamos a mi casa.

-Será idiota. -Dijo Louis, de mala leche.

-Dime donde vive el tío ese, que vamos los cinco a pegarle, llamamos a Zayn. -Bromeó Niall, mientras pasaba un brazo por sus hombros y le besaba en la coronilla. La verdad, me puse un poco celoso por eso, pero bueno, son solo amigos Harry, solo eso.

Vimos que ellos traían comida del McDonalds, y por suerte trajeron de sobra, por lo que nos pusimos a cenar todos juntos. La cena transcurrió mientras hablábamos y cómo no, entre risas y bromas. Al acabar, recogimos todo entre todos y nos pusimos a ver la tele juntos en el sofá. A eso de las 11, las chicas se empezaron a despedir de nosotros, ya que mañana por la mañana llegaban sus padres y no querían estar muy cansadas.

-Os llevo yo chicas. -Se ofreció Louis. Ellas asintieron con la cabeza, y cada una nos dio un beso en la mejilla a mí, a Niall y a Liam.

-Hasta mañana, pequeña. -Le susurré al oído cuando me dió los dos besos en la mejilla. Me sonrió y salió de la puerta detrás de Nicole y Abie. Liam, Louis y Niall, que habían visto la escena pero no escucharon nada, o eso espero, me miraron raro. -¿Qué? -Les dije encogiéndome de hombros. Ellos rieron, y cuando Louis se fue con las chicas, Liam y Niall me miraron maliciosamente. Sabía perfectamente lo que me tocaba ahora. Preguntas.

Narra Abie.

Después de que Louis nos dejara delante de casa y de darle las gracias y un beso en la mejilla, entramos en casa.

-¿Qué ha pasado en casa de Harry mientras nosotros no estábamos? -Pregunté nada más cerrar la puerta a Alex. Esta me miró riendo.

-Nada, hicimos las paces, volvemos a ser amigos como siempre y nada más. Me ayudó y yo le perdoné, listo. -Contestó. -Yo me voy a dormir, ¡hasta maána chicas! -Dijo corriendo por las escaleras hacia su habitación.

-Esta mañana no se librará de nuestras preguntas. No me creo que no haya pasado nada. -Dijo Nicole una vez que se escuchó la puerta de la habitación de Alex cerrarse.

-Lo mismo digo. Harry es mi mejor amigo, y sé que no ha podido no hacer nada hoy a la tarde. -Reímos. -Bueno, ahora a dormir. Mañana vienen los padreeeees. -Dije agitando las manos. Nicole rió, y después de dedicarnos un "buenas noches" cada una se metió en su habitación.
Me quité la ropa, me puse el pijama y me metí en mi cama. Cogí el móvil y entré en twitter, en el cual no entraba desde hacía una semana o así. Vi que me seguían los chicos, y cientos de directioners. Algunas me mencionaban preguntándome quién era, otras diciéndome que qué hacía con los chicos, y otras diciéndome que se alegraban mucho de que Liam y yo fuéramos pareja. Espera, ¿qué? ¿Ellas cómo sabían eso? Y entonces vi la razón de todo. Liam había puesto un tweet que dejó mucho que hablar:

"@Real_Liam_Payne: Te quiero, @AbigailDawson__".





¡Hola hola! Perdón perdón perdón perdón y perdón por tardar tanto, de verdad :C Es que después de llegar de Londres y eso, estuve haciendo los deberes que me pusieran mis amables profesores... ¡Pero que sepáis, que cuando tenía tiempo el Londres y cogía wifi, entraba en Blogger y avanzaba el capítulo! :D Os digo, todas las calles que ponga de Londres son de verdad C: Esto de ir allí y verlo todo con tus ojos, te da ventajas. :3 Y el twitter que puse de Abie al final, no es real, eh. Jajaja. A ver si vais a pensar que sí xD

Bueno, y yo por Londres, que todo genial. Ay dios, el London Eye es... Ahvsdofgrhjoj. Os recomiendo ir xD Fui a Camden Town, Oxford Street (donde estuve en el paraíso, ya que soy una adicta a las compras, lo reconozco), a Covent Garden, Hyde Park, etc.. Bueno, que fui a casi todo xD AY VIRGEN SANTITA, QUE ENTRÉ EN UN MACRO CLAIRE'S, AQUELLO ERA ENORME, Y HABÍA UNAS FIGURITAS A TAMAÑO REAL DE LOUIS Y HARRY Y ME SAQUÉ UNA FOTO CON ELLOS JAJAJAJA. Es que en la foto parecen ellos y todo, eh xD Y fui a Nando's. Y bueno, yo es que no sea muy adicta al pollo, y os digo que TODO lo que hay en el menú de Nando's lleva POLLO. -.-" Absolutamente TODO.Ah, bueno, todo no. Las bebidas y las patatas no, pero lo demás sí xD Bueno, y voy con mis menciones habituales ;)

Sarai, Sarai, Sarai. QUE ME MATAS CON TU FIC :"")) Aish la boda de Carol y Lou, que monosa por dios :3 Y los babies Horan, que nazcan ya! Sube pronto, prechiosa :) ¡Y gracias por leer la fic! xx Por cierto, me has viciado a los Jonas Brothers, maja xD [A quien no sepa de la existencia de la fic de esta maravillosa escritora, que se pase por este link.]

 Paulita, Paulita. ¡Perdón por no conectarme estos días a tuenti! Es que estuve preparando un trabajo de inglés que por cierto presenté hoy y me salió como una mierda xD y bla, bla, bla y no tuve tiempo :""(( [Lo mismo digo, quien no sepa de la existencia de la nove de esta chica, que se pase por aquí]

Bueno, perdón por esta dedicatoria tan grande, pero es que tenía que disculparme. Y el próximo capítulo será de una sola pareja, me voy a centrar en ellos xD Por cierto, quien tenga novelas de One Direction, que me las deje por comentarios, que me gusta leerla ((:

Love you all xx