domingo, 5 de mayo de 2013

Capítulo 15 - Especial Harry y Alex



Narra Alex

Llegamos a mi apartamento media hora después de salir del aeropuerto. Nada más salir del coche una oleada de flashes y preguntas nos aplastaron a Harry y a mí. Harry corrió a mi lado, me cogío la mano y se hizo un hueco hasta la puerta de casa.

-Harry, ¿usted y esta chica son pareja? –Oí que le preguntaban.

-¿Tú eres Alexandra Fernández? ¿Eres la nueva novia de Harry Styles? –Estaba tan aturdida que no daba fijado la vista en un punto fijo, hasta que localicé mi mano enlazada con la de Harry. Me aferré a él y le seguí hasta la puerta de casa, donde le di las llaves para que abriese.

-Perdón. –Dijo nada más cerrar la puerta, mientras me rodeaba con sus brazos.

-No es tu culpa.

-Sí, me siguen a mí, y te atosigan a ti. Comprendería que quisieras apartarte de mi lado… Yo… -Le interrumpí posando mi dedo índice sobre sus labios.

-Sé perfectamente las consecuencias que trae el estar contigo, y ahora que te he conseguido no te pienso soltar. –Contesté con una sonrisa en la cara. En pocos segundos noté sus labios sobre los míos, siguiendo un ritmo acompasado. Pero enseguida se acabó ese beso, por la falta de aire, y posó su frente con la mía. -¿Buscamos alguna película que ver en la tele?

-Vale, pero antes voy al baño un momento.

-¿Te haces pipí? –Pregunté poniendo voz muy aguda. Él soltó una carcajada, para luego robarme un pequeño beso en los labios y salir caminando hacia el baño.

Me senté en el sofá de golpe, cayendo encima de todos los cojines que Nicole compró. Encendí la tele. Telediario, deportes, programas de corazón, One Direction… ¿Qué?

-¡Directioners! Tenemos noticias frescas para vosotras. Parece ser que uno de los integrantes de la boyband del momento, Harry Styles, ha encontrado a una nueva chica. Y hemos investigado sobre ella. –Me iba acercando poco a poco a la tele, hasta tal punto de estar de pie como una idiota mirando hacia la televisión. -Alexandra Fernández, de raíces españolas, llegó a Londres desde Dallas, Texas. Hace unos días Harry Styles negaba su relación con esta chica, el único que ha confirmado su relación con Abigail Dawson, una amiga de Alexandra, ha sido Liam Payne. Volviendo a Harry Styles, hoy le han pillado saliendo del aeropuerto Heathrow junto a Alexandra, de la mano. ¿Harry, es una simple amiga? -Empecé a reírme. Me resultaba gracioso que se matasen en saber por mi relación con Harry, era hasta divertido.


 Narra Harry.

Cuando llegué del baño vi que Lex estaba viendo un reportaje en el que hablaban de nuestra relación con las chicas.

-¿Harry, es una simple amiga? -Lex empezó a reírse cuando preguntaron eso.

Me acerqué a ella por detrás, rodeándole la cintura con mis brazos. Aún así no se paró de reír.

-¿Pero qué te hace tanta gracia? -Pregunté casi riendo, su risa era contagiosa.

-Es que es divertido.

-¿Lo qué?

-Esto. Se matan la cabeza por saber si estamos saliendo o no. -Contestó sonriendo. Me cogió la cara con sus manos dándome un beso corto pero al mismo tiempo intenso.

-¿Y esto a qué viene?

-¿Qué pasa? ¿No puedo besar a mi novio? -Sonrió, y esta vez la que rompió las distancias fui yo, comenzando un beso tierno, pero que poco a poco se aceleraba, deseando más el uno del otro. -Será mejor que vaya a buscar palomitas. -Dijo sobre mis labios.

-¿Enserio? -Suspiré.

-Si. -Y se giró rápidamente, sin dejarme decir nada.

Me acerqué a la tele y empecé a pasar canales buscando alguna película decente. Quizá las chicas tengan alguna película por ahí. Pasaba canales esperando a que Lex llegara con las palomitas cuando escuché música, creo que Little Mix. Me asomé por la puerta de la cocina, encontrándome una escena algo divertida. Lex cantaba Love Drunk, de Little Mix, mientras bailaba moviendo las caderas, delante del microondas.


Narra Alex
-I'm a little bit love drunk. Ever get the feeling when you're miles away, everybody's looking at me walking, stumbling, hardly talking, mumbling, going red in the face. -En ese momento me giré encontrándome a Harry con una sonrisa en la cara, apoyado en el marco de la puerta de la cocina, sin quitarme el ojo de encima. -Promise I've been drinkin' only lemonade, it's all I take. My heart's just on one about someone. And I'm a little bit love drunk. -Cantaba mirando a Harry, y sabiendo la letra que venía ahora, decidí jugar un poco con Harry, no me venía mal hecharme unas risas. -Feeling, so hot. I'm taking, your clothes off. -Cantaba mirándole a los ojos directamente. Me acerqué hasta su altura, y comencé a quitarle la americana que llevaba muy lentamente. -Glasses steamed up, I'm dreaming that no one can see us. -Me miraba serio, nervioso, sin saber lo que hacer. Reí. -Laying underneath the stars, when Jupiter hits on Mars, and it hits me so hard. -Paré de cantar en el momento que estampó sus labios con los míos, comenzando un beso muy intenso. Enredé mis dedos por sus rizos, esos rizos que tanto me encantaban. Posó sus manos por debajo de mi camiseta, acariciando mi cintura con sus pulgares, cosa que provocó que soltase un suspiro. Rozó con su lengua mi labio inferior, pidiéndome permiso para entrar, a lo que yo le dejé sin pensármelo dos veces. Investigamos con nuestras lenguas la boca de nuestra pareja, deseando cada vez más. Me cogió por la cintura, haciendo que yo enrollase las piernas alrededor de su cintura, provocando que nuestras intimidades se rozasen, notando la suya algo "encendida". Me sentó en la encimera sin parar de besarme. Empezó a acariciar la zona alta de mis muslos, acabando en los bolsillos traseros de mi pantalón. Me apretó un poco hacia él, y volví a notar ese roce, que provocó que se acelerara más el beso.

-Harry... -Dije entre beso y beso. -Harry. -Me separé de él un poco, pero aun así nuestros labios se rozaban. -Será mejor parar ahora, ¿no? -Llevé mi mirada hacia abajo, indicándole a qué me refería. Se puso rojo como un tomate, y se separó de mí inmediatamente. Me reí mientras me bajaba de la encimera, acercándome a él, para colocarle bien la camiseta. Me acerqué más a él para depositar un pequeño beso en sus labios.

-Ha sido culpa tuya. -Dijo sonriendo sobre mis labios. -Lo has hecho a posta.

-Puede.

-Malvada.

-Lo sé.

-Te quiero.

-Te quiero, Harry. -Y nos fundimos en un beso lento y tierno, que finalizamos por la falta de aire.



Hooooooola! Lo siento lo siento lo siento lo siento de verdad por tardar tanto en subir :C Es que no he tenido tiempo, tengo muchísimos exámenes, (a parte de que estoy castigada por suspender dos) y no puedo coger mucho el ordenador. También es que mi imaginación estaba de vacaciones, por lo que no daba escrito mucho -.-“
Espero subir pronto el siguiente, y que os guste este. ¡Comentad por favor! J
Love ya, Lex. xx

domingo, 21 de abril de 2013

Capítulo 14 - Especial Niall




Narra Niall.
Estos días no había quedado mucho con las chicas, y a los chicos los veía para cenar a veces. Quizá me dolía estar allí entre ellos, y sabía perfectamente la razón. El único que sabía esto era Liam, el cual me aconsejó y me hizo entrar en razón. 

Flashback

-Niall, ¿qué te pasa? Estás como ido. -Preguntó Liam, en casa de Larry. Las chicas se acababan de ir con Louis a su casa, y Harry estaba en su cuarto cambiándose, mientras que Liam y yo estábamos en el salón, viendo un poco la tele.
-¿A mí?
-Sí, a ti. No te hagas el loco, te conozco y sé que te pasa algo.
-Ugh... -A Liam no le podía mentir, era como mi hermano mayor, y a parte necesitaba consejo. -Alex, Liam, Alex y Harry. -Suspiró.
-Niall... Sabes perfectamente que Harry está enamorado de Alex y... Esto a él nunca le pasa.
-Lo sé, joder, pero, ¿siempre se tiene que quedar él con todas? Nunca encontraré a nadie. Siempre ha sido el más conocido del grupo, y yo el miembro feo que sobra y que parece que está solo para hacer bulto.
-Niall, nunca, en tu vida, vuelvas a decir eso. ¿Te queda claro? No te infravalores Niall. Millones de fans te lo dicen, e incluso Abie me dijo el otro día que le daba mucha rabia que algunas personas te digan eso, ya que tú y yo antes de conocernos éramos sus favoritos. -Reí.
-Liam... Si la gente lo dice será por algo, pero bueno, no nos desviemos del tema.
-Tienes razón, sigamos con el tema principal, pero esta conversación la seguiremos más adelante, duende. -Sonrió. -Niall... Siento decirte esto pero...
-Alex está enamorada de Harry, lo sé. -Acabó la frase por mí.
-Nialler... Lo siento.
-Si da igual, ya lo sabía, se le nota, y mucho. Pero como Harry la hace soltar una mísera lágrima... No seré responsable de mis actos.
-Niall, Niall, Niall. Te has pillado, ¿eh?
-No lo sé. -Contestó seco.
-No cometas estupideces por una fiesta, duende. Si Alex llora por Harry, creo que hasta Louis no se hace responsable de sus actos. -Reí. -Y Niall, seguro que hay más chicas maravillosas por ahí.
-Quiero encontrar a una princesa a la que cuidar, Liam.

Fin flashback.

Este tema no lo sabía Harry, y tampoco quería que lo supiese. Intentaba no quedar con Alex, incluso me había inventado una excusa para no ir. Le dije a los chicos que Olive había vuelto, y la verdad es que no era del todo mentira, dentro de una hora, mientras los chicos acompañan a Abie, Nicole y Alex al aeropuerto de Heathrow, iré a buscar a Olive a Stansted, otro aeropuerto de Londres, más alejado que Heathrow, pero Olive no tenía demasiado dinero para pagarse el otro aeropuerto, y se negaba a aceptar mi dinero. Subí a mi habitación a cambiarme y darme una ducha. Al acabar, bajé y comí un croasán. Solo quedaban diez minutos para tener que ir a la estación, pero decidí ir llendo ya.
Al llegar al aeropuerto y, después de buscar la terminal del vuelo de Olive, me dirigí hacia allí con el móvil en la mano, contestando a algunas menciones en twitter. Estaba escribiendo un nuevo tweet cuando me choqué con alguien y lo tiré al suelo.
-Per-perdón. -Dije guardando el teléfono en mi bolsillo. Era una chica, pelo muy corto y negro con reflejos rojos. Muy guapa, la verdad. Creo que era fan, porque me estaba mirando con los ojos muy abiertos desde el suelo. Me agache a su altura y le tendí una mano para ayudarla a ponerse en pie. -Me llamo Niall, ¿y tú?
-Harriet. -Susurró, mirándome a los ojos, cuando ya estaba de pié.
-Perdón por tirarte al suelo. -Repetí. -Iba centrado en mi móvil. -Reí y ella sonrió.
-Me-me encanta tu son-sonrisa, y One Direc-rection. -Tartamudeó mientras se sonrojaba. Que mona.
-Gracias, pero no me lo suelen decir mucho, algunas fans siempre me han considerado feo. -La expresión de su cara se cambió de una sonrisa a una más tensa.
-Esa gente no se puede considerar directioner, ni directioner ni persona. -Contestó seria, y sin tartamudear. No se me ocurrió hacer otra cosa que abrazarla. Al principio pareció sorprenderse, pero luego se dejó abrazar, correspondiendo a mi abrazo. -Niall... Te podrías... ¿Sacar una foto conmigo?
-¿Y si me das tu número y esta tarde te llamo y quedamos? -Me miró con los ojos muy abiertos, pero luego sonrió. Me entregó su teléfono y yo el mío, y cada uno anotó su número en el móvil.
-Hasta la tarde, Niall. -Me sonrió y se fue bajo mi atenta mirada. Esa chica tenía algo especial, algo que me llamaba mucho la atención.
Seguí mi camino hacia la terminal de Olive, y cuando llegué ya estaba saliendo la gente. Me puse en una esquina, para no ser reconocido por la gente, y busqué con la mirada a mi chica de Mullingar. Y ahí la vi, con una maleta de color azul oscuro, su móvil y la guitarra a la espalda. Levantó la mirada y me vió. Sonrió, tiró su maleta y la guitarra al suelo y vino corriendo hacia mí.
-¡Niall! -Chilló ya en mis brazos.
-Olive, pequeña. -Vi que la gente a nuestro alrededor sonreía mirando la escena. La bajé de nuevo al suelo, cogimos sus cosas y pusimos rumbo a mi coche.
-Y dime, ¿qué tal todo, chico famoso que es mi mejor amigo y me tiene olvidada ya que no me llama en tres meses, desde la última vez que vino a Mullingar? -Dijo todo rápido sin quitar la sonrisa de su cara.
-Perdóname, estuvimos muy ocupados. Perdón, perdón, perdón, perdón. -La miré con cara de cachorrito degollado haciendo pucheritos.
-Bueno, vaale... -Suspiró, sonriendo aún. -Una cosa.
-Dime.
-¿De verdad que no molesto en tu casa? Puedo buscar un apartamento y quedarme en un hotel mientras no encuentre nada, de verdad.
-¡Olive! Claro que no molestas, pesada. Es más, yo te necesito allí. Te hechaba de menos, a ti y a las tardes tocando la guitarra. -Le di un beso en la mejilla.
Mucha gente pensaba que éramos novios, incluso cuando fui a Mullingar sacaron fotos por toda la prensa en la que salíamos Olive y yo abrazados, como supuesta pareja. Pero no, Olive era como mi hermana pequeña. Incluso estuvimos saliendo una temporada, pero al final acabamos rompiendo, ya que ninguno estaba cómodo. Preferíamos ser mejores amigos que novios. Charlamos todo el viaje de camino a mi casa, y en unos cuarenta y cinco minutos, ya estaba dejando sus cosas en su futura habitación. Era la que Zayn ocupaba cuando venían a dormir, pero ella no lo sabía. Si lo supiese, se negaría en rotundo. Odia a Zayn, con toda su alma, y a mí me resulta gracioso el tema, ya que Zayn se estresa porque no sabe porqué le cae mal a Olive.
-¿Hoy a la tarde tenemos algún plan? -Preguntó desde su habitación. ¡Mierda! ¿Y ahora qué le digo? Uch...
-Em... Olive, yo... -Entré en su habitación. -Es que hoy he quedado con una chica que conocí esta mañana, cuando estaba esperando por ti en el aeropuerto, le di mi número y. -Me interrumpió.
-¿Cómo se llama? ¿Es guapa? ¿Cuántos años tiene? ¿Te gusta? ¿Estás enamorado? Oh dios, que mi Nialler se ha enamorado. -Hablaba rápido, y se había puesto a dar saltitos por toda la habitación.
-Eh, relájate, monada. -La tranquilicé. -Se llama Harriet. Sí, es guapa. La he conocido esta mañana Olive, cómo me va a gustar. Y no, no me he enamorada.
-La quiero conocer, la quiero conocer. -Canturreó. Esta chica estaba tocada de la cabeza.
-Anda, relájate, fiera. Ya pareces Louis y su híperactividad. -Reímos.
-¡Es verdad! Tengo unas ganas de ver a los chicos... Menos al chulito ese que tienes como amigo, Zayn.
-¿Pero por qué te cae tan mal Zayn? -Pregunté riendo.
-Ugh, no lo sé. Va de malote por la vida con sus tatuajes y su tupé. -Suspiró.
-Pero si tú tienes tatuajes y también vas de malota por la vida. -Le piqué.
-Primero, él se hace el malote y no lo es. En cambio, yo soy malota de toda la vida. Y segundo, mis tatuajes tienen un significado cada uno. -Contestó orgullosa.
-Vamos a comer, malota. Y deja al pobre Zayn en paz.
-¿Pobre? Pobrecilla de mí, que lo tendré que soportar mientras esté en tu casa.
-Casi siempre cenamos aquí, entonces... -La piqué más. Me resultaba gracioso verla enfadada.
-Sí, sí. Tú hurga en la llaga. Que luego voy de mala hostia por la vida.
-Volveré a eso de las nueve. –Besé a Olive en la mejilla y salí por la puerta.
-¡Quiero conocerla! –Gritó desde el sofá antes de que cerrase la puerta.
Había quedado con Harriet en el Starbucks de Piccadilly a las cinco y media. Tardé quince minutos en llegar, busqué sitio para aparcar y caminé hacia la entrada del Starbucks. Estaba sentada en una mesa, con sus manos inquietas y retocándose el pelo cada dos segundos. Sonreí al pensar que estaba tan nerviosa por mí.
-Harriet. –Susurré detrás suya. Se sobresaltó pegando un brinco, para luego sonreír y ponerse más nerviosa que antes.
-Hola Niall. –Aquello estaba desierto, por lo que no corría el peligro de ser reconocido.
-¿Ya pediste? –Pregunté.
-No, esperaba por ti.
-Pues voy yo ahora. ¿Qué quieres?
-Un café late, por favor. –Sonrió tímida.
-Dos café lates. –Le sonreí y fui a por los dos cafés.
-Y dime, ¿eres de aquí? –Pregunté sonriendo. Le estaba haciendo un interrogatorio, ya que ella, como directioner, sabía muchas cosas de mí, pero yo quería conocer más de ella.
-No, soy canadiense. Vivo en Ottawa, pero me han dado una beca para todo un año en cursos de música. Mi especialidad es canto y toco el piano. –Explicó sonriendo. Se notaba que le gustaba lo que hacía.
-¿Un año?
-Sí, de momento. No sé después lo que haré. –Se encogió de hombros.
-Oh, entonces tengo todo un año para conquistarte. –Sonreí. ¿Bromeaba? No lo sé. Creo que no. Esta chica me resultaba muy… Especial. Tenía algo que me llamaba la atención y era necesario descubrir.
-Vale Nialler, vale. Pensé que el ligón era Harry. –Rió.
-¿Tu favorito es Harry?
-No. –Sonrió.
-¿Entonces…? –La incité a que siguiera hablando. Ella se sonrojó.
-Tú. –Sonreí.
-Interesante saberlo. –Reímos. -¿Tienes hermanos?
-No. Hija única.
-¿Edad?
-Dieciocho.
-¿Color favorito?
-Rojo, sin duda.
-¿Alguna afición a parte de cantar o tocar el piano?
-Uhm… Escucho música. El cincuenta por ciento de mi tiempo libre lo utilizo en escuchar música.
-¿El otro cincuenta por ciento?
-Es ver mil y una veces, de nuevo, vuestros vídeo diarios. –Reímos. –Amo a Kevin la paloma. –Volví a reírme, junto a ella.
-Un día de estos te presento a los demás. –Abrió mucho los ojos.
-¿Eso significa que existe un “próxima vez”? Pensé que solo habías quedado conmigo porque te di pena. –Se sonrojó y agachó la cabeza.
-Pues claro que existe un “próxima vez”, si tú quieres claro. Y no quedé contigo por eso, es que… Me apetecía conocerte un poco mejor. –Sonrió, y yo con ella.

Hola poteitos :3 ¿Qué tal todo? Estos días cojo el ordenador tanto como puedo, para compensar los días que no pueda escribir, ya que empiezo con la temporada de exámenes en una semana, y bueno… Necesito subir mucho las notas para poder ir al concierto el 24 de Mayo, que mis padres ya me amenazaron con romperme las entradas -.-“

Bueno, espero que os guste mucho mucho este capítulo a todos/as J

Love ya, Lex. xx

@InHarrysDimples

viernes, 19 de abril de 2013

Capítulo 13 - Especial Liam y Abie




Narra Abie.
-Liam, ¿a dónde vamos? –Pregunté por quinta vez en el día.
-Sorpresa. –Respondió, por quinta vez en el día. Resoplé.
Estuvimos hablando de todo y de nada en todo el viaje, cantando canciones que sonaban en la radio y bromeando, hasta que vi un cartel que me reveló a dónde nos dirigíamos.
-¿La playa?
-¿No te apetece?
-Me encanta, tonto. Pero, ¿y mi bikini?
-Nicole me tenía preparada una bolsa con un bañador para ti y yo también lo tengo en una bolsa junto al tuyo. –Respondió sonriendo.
-Con que Nicole es tu cómplice, ¿eh?
-Algo así. –Rió.
Aparcó delante del paseo de la playa. Eran las once y media de la mañana, por lo que aún no había mucha gente. Cogimos las bolsas y me fui a cambiar al baño de un restaurante que había por allí cerca. Al salir, Liam ya me estaba esperando mirando su móvil.
-¿Vamos? –Pregunté poniéndome a su lado.
-Cuando usted quiera, señorita. –Dijo ofreciéndome el brazo para que me agarrase a él.
Pusimos las toallas en una esquina de la playa, alejados lo máximo posible a la gente, cerca de unas rocas. Liam se sacó su camiseta, dejando ver su torso desnudo, lo que provocó que me quedase embobada mirándole.
-¿Te gusta, eh? –Dijo haciéndose el chulo.
-No te creas tanto. –Le saqué la lengua mientras guardaba mi ropa en la bolsa.
-¿Cómo ha dicho usted, señorita? –Se acercó a mí con una sonrisa pícara en la cara.
-Lo que ha oído. –Reí, caminando hacia atrás, escapando de él.
-Pues ahora verás. –Empecé a correr por toda la playa, pero Liam me acabó pillando. Me cogió como un saco de patatas y empezó a correr hacia el mar.
-No Liam, por favor. No lo hagas. –Protesté mientras pataleaba.
-Retira lo que has dicho. –Dijo riendo.
-Nunca.
-Pues lo siento, entonces caerás. –Se metió debajo del agua, empapándome a mí también. Salí del agua respirando difícilmente, el agua estaba congelada, y el cambio de temperatura repentino me hizo tiritar.
-Te odio Liam Payne.
-Pero me quieres también. –Me cogió de la cintura, apretándome a su torso.
-Lo sé. –Y nos fundimos en un tierno beso, que fue interrumpido por el sonido de unos flashes. -¿Paparazzi? –Pregunté aún sobre sus labios.
-Correcto. –Suspiró. –Déjalos, se irán pronto, o eso espero.
-Bueno, vale. –Me encogí de hombros y le volví a besar, esta vez un beso más corto, pero tierno.
Pasamos así media hora más o menos, haciendo el tonto en el agua. Salimos para secarnos, ya que me estaba convirtiendo en una viejita de lo arrugada que estaba. Estuve tumbada en la toalla, escuchando música, mientras Liam dormía tranquilo en su toalla. Tenía los ojos cerrados y los cascos puestos cuando noto que me tocan en el hombro. Me incorporo y veo a dos chicas de unos 14 o 15 años.
-Perdón, ¿te hemos despertado? –Preguntó una de ellas, morena, con un ligero acento español.
-No, tranquilas. –Les sonreí.
-Bueno, yo me llamo Paula, y esta es mi amiga María, y bueno... ¿Te podrías sacar una  foto con nosotras?
-¡Claro! Esperad que despierto a Liam. –Les dije sonriendo.
-No, no le molestes, no importa. –Dijo María.
-No pasa nada chicas. –Dije zarandeando a Liam suavemente.  –Liam, despierta un momento.
-No mamá, cinco minutos porfa. –Contestó mientras se daba la vuelta. Paula y María rieron, y Liam al escuchar las risas se incorporó de golpe, sonrojándose por la vergüenza, a lo que yo reí.
-Liam, estas son Paula y María. Se quieren sacar una foto con nosotros. –Reí nerviosa, nunca me habían pedido tal cosa.
-Gra-gracias. –Dijo Paula.
-Os lo agradecemos mucho, y perdón por despertarte Liam. –Dijo María, después de sacarnos una foto los cuatro juntos.
-¿Os hago una con Liam solo? –Les pregunté. Asintieron tímidas y las dos se colocaron rodeando a Liam. –Perfectos. –Dije sonriendo. Les entregué la cámara al hacerles otra foto.
-Encantado de conoceros chicas. –Dijo Liam abrazándolas.
-Muchísimas gracias. Y perdón de nuevo por despertarte Liam. –Repitió María.
-Que no pasa nada, tonta. –Le contestó este.
-Encantada de conoceros yo también. –Les dije mientras la abrazaba. –No sois de aquí, ¿verdad?
-Españolas. –Contestó Paula.
-Me encanta España. –Dijo Liam. –Los chicos y yo tenemos ganas de ir.
-¡Gracias Liam! –Dijeron las dos chicas emocionadas. –Ya sabéis, probad el jamón ibérico. –Le dijo Paula riendo.
-Por supuesto, Niall está impaciente. –Contestó riendo.
-Bueno, nosotras nos vamos. –Dijo Paula. Liam y yo les dimos un abrazo a cada una y después de otro “Perdón por despertarte Liam” de María, las dos chicas se fueron de vuelta a su toalla.
-Eran muy majas. –Dije.
-Sí. Me gustaron los ojos de Paula. –Dijo sonriendo.
-Y a mi las mechas de María. –Contesté de la misma manera.

Narra Liam.
Después de que se fueran las chicas y de hablar con Abie un poco, la pregunta que tanto rondaba por mi cabeza, volvió a aparecer. ¿Abie me quería de verdad, o solo era la fama? No, Liam, Abigail te demostró que esperaría por ti por lo del tema de Danielle. Y ella te quiere, te lo dijo, y con eso no se miente. Ya conciencia, pero mi inseguridad es demasiado grande y a veces me lo arruina todo.
-¿En qué piensas? –Preguntó desde su toalla mientras interrumpía mis pensamientos.
-En nada. –Traté de parecer tranquilo. Me besó la mejilla y se volvió a tumbar en su toalla. –Abie, una pregunta.
-Dime. –Se quitó sus gafas y se volvió a sentar en la toalla, mirándome con su sonrisa habitual en la cara.
-¿Me quieres?
-Pues claro que te quiero tonto, ¿a qué viene eso?
-Me refiero a que si me quieres o… Solo a mi fama. –Su sonrisa desapareció al instante.
-¿De verdad me estás preguntando esto, Liam? –Dijo con los ojos cristalizados.
-Abie, lo siento, es que no sé, el otro día-Me interrumpió.
-Liam, cállate por favor. Es que joder… Te quiero, ¿si? Y no por tu fama, no quiero a Liam Payne, yo quiero a Liam James Payne. Un chico de Wolverhampton al que he conocido este verano, en Londres, y al que en solo dos semanas y media, se ha logrado colar en mi mente sin salir de ella ni un minuto. Y me duele que James me pregunte eso, porque significa que no confía en mí o que no cree en nuestro amor. Liam, llévame a casa, por favor.


Hola! Sieeeeento dejaros así con la intriga de que pasa y tal, pero es que necesito que tengáis ansia viva de leer el siguiente xD Espero que os guste, es algo mierdita y muuuuy corto, pero es que mi imaginación e inspiración están a -45645154 y nada, no sale na’. Lo único salvable de este capítulo es la aparición de Paulita y María, que bueno, se me ha ocurrido ese detallico xD Si alguna de vosotras quiere aparecer también, dejadme un comentario con vuestro nombre y edad, o si no por Twitter o Tuenti :))
Hope you like it! xx